FEMICIDIO

Foto: Franco, el tío de Agostina, en el altar armado en la casa de la adolescente asesinada, en el barrio Mosconi, en Córdoba. Fernando de la Orden/Clarín.


La autopsia al cuerpo de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que fue encontrada muerta este sábado en un descampado de la provincia de Córdoba tras permanecer desaparecida una semana, reveló que falleció como consecuencia de una asfixia mecánica y fue víctima de abuso sexual.

El crimen ocurrió entre la 1 y las 3 del domingo 24 de mayo en la vivienda de Claudio Gabriel Barrelier, de 33 años, donde la víctima se resistió a la violación y el autor del ataque la estranguló.

“La llevó engañada. Se descartó el embarazo. La nena se resistió y fue asesinada en la casa”, consigna la agencia NA.

De este modo, Barrelier fue imputado por el femicidio de Agostina. Técnicamente, la acusación es homicidio calificado por violencia de género. La pena, en caso de condena, es la prisión perpetua, informó La Voz.

Desde la Fiscalía sostienen que los resultados finales de la autopsia todavía no están listos y que lo que se conoció no es información oficial. Los análisis complementarios −que determinarán, entre otros aspectos, cuál habría sido el grado de abuso sufrido− demandarán varios días más.

Los investigadores creen que el cuerpo habría sido desmembrado con uno o más cuchillos de cocina, lo que provocó graves daños en los restos encontrados.

Todavía restan los análisis toxicológicos para determinar si la niña fue drogada. La data de muerte, según ratifica el resultado preliminar de la autopsia, se sitúa entre la noche del sábado y las primeras horas del domingo.

Sobre el abuso, fuentes de la causa señalaron que se trata, por el momento, de una hipótesis basada en indicios, ya que no fue posible realizar un hisopado, lo que impide una confirmación pericial concluyente.

El abogado Carlos Nayi confirmó que el fiscal Raúl Garzón modificó la calificación legal de privación ilegítima de la libertad agravada a femicidio.

Además, los abuelos de la joven fueron admitidos como querellantes en la investigación luego de mantener una reunión con Garzón.

Según la reconstrucción judicial, Barrelier retiró el cadáver de la vivienda del barrio Cofico el lunes a mediamañana y lo trasladó hasta un descampado en el barrio Ampliación Ferreyra, donde permaneció alrededor de 45 minutos antes de abandonar el lugar.

En paralelo, la Fiscalía avanza en determinar qué rol pudieron haber tenido –si es que lo tuvieron– las otras personas que vivían en la casa de la calle Del Campillo 878 a la que Agostina llegó el sábado 23 de mayo cerca de las 23 junto con Barrelier.

Todos los ocupantes ya prestaron declaración, pero la investigación busca establecer si escucharon o advirtieron lo ocurrido entre el momento del ingreso de la adolescente y el crimen, que según estimó el fiscal Garzón se habría producido entre la 1 y las 2 del domingo 24.

Una de las mujeres que estaba en la casa mantenía una relación sentimental con Barrelier, por lo que crecen las sospechas de que podría haberlo encubierto.

Claudio Gabriel Barrelier.

La vivienda, según los peritajes, fue limpiada dos veces tras el crimen. El primer allanamiento fue el miércoles, horas después de la detención de Barrelier, y el segundo, el viernes, cuando las pruebas criminalísticas con el reactivo luminol permitieron detectar la presencia de sangre; los peritos se llevaron del lugar trapos y productos de limpieza para evaluar si fueron usados en las tareas de borrado de pruebas.

La madre de la niña, Melisa Heredia, sigue internada. Ayer, sus padres, acompañados de un equipo de especialistas en psicología y psiquiatría, le contaron que su hija había sido hallada muerta, pero no le dieron más detalles.

Los abuelos maternos de Agostina, Miguel y Elizabeth, fueron aceptados como querellantes en la causa, en la misma condición en la que está el padre de la niña, Gabriel Vega.

Miguel reveló que les precisaron que Garzón seguirá siendo el fiscal de la causa –lo aclaró porque, al tratarse de un femicidio, el expediente debería pasar a una fiscalía de violencia de género– y que en términos generales están “conformes” con lo hecho hasta el momento.

Los abuelos insistieron en cuestionar las demoras que hubo en tomarles la denuncia. Llegaron a las 4 de la mañana y recién fueron atendidos varias horas después. “Queremos que tomen en serio las denuncias; a nosotros nos boludearon todo el fin de semana”, dijo Miguel.

En una entrevista con el canal El Doce, sostuvieron que a las 17 del domingo, cuando el remisero que había trasladado a Agostina hasta el barrio Cofico la noche anterior les contó el trayecto realizado, “inmediatamente” fueron a la seccional, pero “no pasó nada porque al remisero lo llamaron a declarar el lunes al mediodía”.

Este lunes no hubo clases por duelo en el Instituto Provincial de Educación Media (IPEM) 169 Rafael Escuti, donde Agostina cursaba tercer año. No iba a clases desde el 8 de mayo y, según fuentes de la escuela, cuando se le consultó a la madre por eso dijo que “estaba preocupada por la seguridad de Agostina, ya que la adolescente habría recibido amenazas por redes sociales”, según publicó La Voz.

CGP, agencia NA, La Nación y La Voz