El mileísmo aplaza la reforma laboral mientras la CGT llama a “ganar la calle” desde la Plaza de Mayo

La reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei se tratará en el Senado el 10 de febrero, como parte de sesiones extraordinarias, en una muestra de que el mileísmo encontró obstáculos en el Congreso para avanzar con el proyecto.

El cambio de calendario en el tratamiento de la norma, que este jueves motivó una marcha multitudinaria de la CGT, responde a la necesidad de conseguir más apoyo legislativo la propuesta oficial, según aclaró la jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en la Cámara Alta, Patricia Bullrich.

La exministra de Seguridad dijo que el despacho está abierto a nuevos cambios, durante el último tramo del plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, y de Trabajo y Previsión Social. “Estamos abiertos a la escucha”, sostuvo.

A las 16 de este jueves se reanudó la reunión tras un cuarto intermedio para escuchar a los últimos expositores, y luego Bullrich hizo el anuncio de la postergación del tratamiento de la reforma laboral, pese a que las pretensiones del gobierno de Milei era sancionar la ley antes de fin de año.

Bullrich, en la reunión plenaria de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda del Senado.

Para tener garantizado el dictamen de mayoría, la jefa de la bancada de la LLA mantendrá, en este mes y medio, negociaciones con los bloques de la UCR, el PRO; provinciales de Misiones, Salta, Tucumán, Santa Cruz, Chubut y Neuquén, y Cambio Federal.

La postergación de la reforma laboral se suma así a una serie de contratiempos legislativos para el Ejecutivo, que horas atrás también sufrió un revés en la Cámara de Diputados con la caída de uno de los capítulos centrales del Presupuesto 2026: no consiguió los votos para derogar las leyes de discapacidad y financiamiento universitario.

La marcha de la CGT

“Iniciamos este plan de lucha y vamos a terminar en un paro nacional”, lanzó el camionero Octavio Argüello, uno de los cosecretarios de la CGT, desde el escenario montado en la Plaza de Mayo, en la jornada de protesta convocada por la central obrera contra la reforma laboral, a la que definió como “entreguista”.

Argüello les advirtió a los senadores: “Ojo con lo que hacen, porque el pueblo y la patria se los vamos a demandar”.

“Es mentira que se dé más trabajo quitándole sus derechos y dando cada vez más horas de trabajo”, alertó Argüello, que llamó a “ganar la calle” y “pelear por los derechos de los trabajadores y sus familias”.

Luego hablaron los demás triunviros de la CGT, Cristian Jerónimo, del vidrio, y Jorge Sola, del seguro. Muy cerca los siguieron históricos dirigentes como Hugo Moyano (camioneros), Héctor Daer (sanidad), Gerardo Martínez (Uocra) y Julio Piumato (judiciales), entre otros.

El dirigente camionero advirtió que, si no hay respuestas, el reclamo la CGT avanzará con un plan de lucha que culminará en un “paro nacional”, lo que generó ovación entre los manifestantes.

Por su parte, Jerónimo señaló que la central se opone a la reforma laboral “porque no genera nada a favor del mundo del trabajo. Está redactada de forma maliciosa a favor de las grandes corporaciones y empresas. No favorece a las pymes”, consideró.

“La CGT no va a dar ni un paso atrás, así lo marca nuestra historia”, completó.

En tanto, Jorge Sola sostuvo que el proyecto de reforma laboral tiene “más de 50 años” y que también había sido impulsado por “los milicos” en los 70 y volvió “recargado en los 90”, para terminar “en 2001”.

“No queremos menos derechos: queremos más trabajo, más dignidad y más salarios”, definió Sola, que cuestionó el fondo de despidos laborales, concebido, dijo, para que “despedir sea más fácil”.

También aseguró que la reforma laboral busca “limitar el poder gremial”, en referencia a la legislación sobre el derecho a la protesta de los sindicatos.

“Para que haya trabajadores en negro lo que hay primero es una economía en negro, y este Gobierno vino para profundizar más y más pobreza en la Argentina”, denunció Sola.

Corridas e incidentes

Tras el acto se registraron una serie de incidentes se registraban en las inmediaciones de Plaza de Mayo, donde los manifestantes y los efectivos policiales se enfrentaron a empujones a partir de la intención de las fuerzas de seguridad de garantizar el cumplimiento del protocolo antipiquetes.

De la movilización participaron dirigentes del peronismo como el gobernador bonaerense, Axel Kicillof; los senadores José Mayans y Jorge Capitanich, el diputado Juan Grabois y dirigentes sindicales como Hugo Moyano (Camioneros), Héctor Daer (Sanidad) y Andrés Rodríguez (UPCN), entre otros, además de las Madres de Plaza de Mayo.

También se movilizaron otras organizaciones de trabajadores como las dos fracciones de la CTA, la UTEP y agrupaciones de izquierda como la Corriente Clasista y Combativa (CCC).

CGP, agencia NA y elDiarioAR
Foto: Tomás Cuesta/Instagram