AGOSTINA

El momento en que la familia de Agostina Vega recibe la noticia del hallazgo del cuerpo. Fernando de la Orden/Clarín.


• El cuerpo de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que era buscada en la provincia de Córdoba desde hacía casi una semana, fue hallado este sábado en un campo aledaño al barrio Ampliación Ferreyra, en el sudeste de la capital.

Según confirmaron fuentes del caso, se habrían hallado solamente algunas partes del cuerpo, ya que la adolescente habría sido descuartizada.

Los restos se encontraban en un tacho de pintura de 20 litros y en bolsas de consorcio, que el autor del crimen sacó el lunes de su casa y las puso en un vehículo que había pedido prestado.

Por el caso se encuentra detenido un allegado a la madre de Agostina, Claudio Barrelier, quien en varias indagatorias modificó su versión sobre los hechos.

La mamá de Agostina, Melisa Herrera, fue trasladada a un centro asistencial con un cuadro de descompensación tras haber sido informada del hallazgo.

El ministro de seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, y el fiscal Raúl Garzón confirmaron, en una conferencia de prensa, que los restos humanos hallados este sábado corresponden “en un 98 por ciento” a Agostina Vega.

El fiscal Garzón y el ministro Quinteros, en la conferencia de prensa de este sábado. La Voz

“No digo que son en un cien por ciento, porque debo esperar a que las pericias técnicas me lo confirmen, pero lamentablemente debo anunciar esto”, dijo el fiscal Garzón durante el encuentro con los periodistas en el Salón de los Pasos Perdidos de Tribunales 2, de la ciudad de Córdoba.

El fiscal señaló que la hipótesis principal indica que Agostina fue asesinada en la casa del único detenido que tiene la causa hasta el momento. Sin embargo, luego enfatizó que la investigación continúa abierta y analizan otras posibilidades.

Garzón explicó que los restos óseos indican que la adolescente murió el domingo 24 entre la 1 y las 2 de la mañana.

Agostina había sido vista por última vez la noche del sábado 23 de mayo, lo que había generado un amplio operativo policial y una fuerte movilización en redes sociales y entre familiares y vecinos para dar con su paradero.

Finalmente, el cuerpo fue encontrado en un descampado en el barrio Ampliación Ferreyra, un lugar que ya había sido relevado por los investigadores y donde había estado Barrelier horas antes de ser detenido.

En esa zona se habían intensificado los rastrillajes en las últimas horas tras obtenerse imágenes de un domo policial. Las cámaras captaron el momento en que el detenido ingresaba al sector el lunes a las 11.45 y se retiraba a las 12.15.

Vista aérea del campamento de la policía de investigaciones en Ampliación Ferreyra, donde buscaron a Agostina Vega. Fernando de la Orden/Clarín.

El caso, que se siguió minuto a minuto, generó gran conmoción en la comunidad y reavivó los reclamos por el avance de la investigación con distintas marchas propiciadas por su familia.

Fuentes cercanas al expediente indicaron que el foco ahora está puesto en determinar las circunstancias del hecho y en analizar las pruebas recolectadas durante la búsqueda para reconstruir lo ocurrido.

Se trata de una zona descampada lindera con el barrio Ampliación Ferreyra, hasta donde el acusado habría ido en un vehículo que pidió prestado horas antes de ser detenido.

El operativo de búsqueda, que incluyó la participación de unos 250 efectivos de la policía y cuerpos especiales, además del despliegue de perros y drones, se concentró en el lugar luego de que el propio acusado admitiera anoche haber estado en ese descampado, ubicado a unos 17 kilómetros de su vivienda en el barrio Cofico.

Marcha por Agostina Vega en Córdoba, el 29 de mayo de 2026. Fernando de la Orden/Clarín

“Estamos acá porque hay una línea investigativa que indica que el acusado y detenido estuvo en este lugar”, había señalado el ministro Quinteros, quien se hizo presente en el sitio del hallazgo junto con el fiscal de la causa y Gabriel Vega, padre de la menor.

Agostina había sido vista por última vez el pasado sábado 23, a alrededor de las 22.30, cuando se tomó un remís desde su domicilio en el barrio General Mosconi para trasladarse unas 50 cuadras hasta la casa de Barrelier, quien es expareja de Herrera.

El chofer del vehículo constató en su momento que el hombre abonó el viaje y que la adolescente descendió en el lugar, perdiéndose su rastro desde entonces.

Durante el transcurso de la semana, la defensa del imputado intentó desvincularlo argumentando que la menor registrada por las cámaras de seguridad ingresando a la propiedad era la hija de 11 años de Barrelier, versión que quedó descartada tras las últimas precisiones de la investigación y el trágico desenlace.

Hoy, la fiscalía ordenó el secuestro del teléfono celular de Herrera, la madre de la adolescente, quien sufrió una descompensación y debió ser ingresada a un hospital.

Habría sido imputada en la causa, que ahora se investiga como homicidio. Esa acusación, señalada por fuentes que conocen este caso, fue descartada por el abogado de la mujer, Carlos Nayi.

Barrelier reconoció en la fiscalía, durante la segunda indagatoria, que había circulado en la zona de Ampliación Ferreyra, por lo que se intensificó allí el rastrillaje hasta detectar los restos de la menor.

Llegó a allí en un Ford K negro, que había pedido a una mujer amiga para hacer “una changa” el lunes pasado.

Vecinos se congregaron frente al domicilio de Agostina Vega apenas conocida la noticia del hallazgo del cuerpo. Fernando de la Orden/Clarín

Gracias al relato del conductor que llevó a la adolescente hasta barrio Cofico, se reconstruyó que ella se cruzó hasta donde había cinco autos remises y le pidió a él ir hasta Del Campillo y Fragueiro.

El remisero fue quien reveló el recorrido y el diálogo que mantuvo con Agostina. Lo hizo el domingo por la tarde, cuando vio los carteles de búsqueda de la chica. El hombre contó que la adolescente iba tranquila y alegre, que le mencionó que iba a “preparar una sorpresa” para su madre. Él le hizo varias preguntas porque admitió que le llamó la atención la hora en que se movilizaba sola y la zona a la que iba.

Cuando llegó a la esquina solicitada se le acercó un hombre, a quien ella conoció de inmediato, y le pagó el viaje. Cuando vio las fotos de Barrelier, el remisero lo reconoció.

La madre de Agostina habló con Barrelier cerca de la 1 del domingo, él dijo que no la había visto, pero cuatro horas después, en otro contacto por WhatsApp, el ahora detenido reconoció que había estado con ella, que la acompañó hasta un “auto rojo” y que se fue con un “noviecito”.

Esa fue la primera versión que le dijo a la familia y al fiscal y, después, cambió su declaración. Reconoció que Agostina había ingresado en su casa y luego admitió su presencia en la zona donde algunas horas después fueron encontrados los restos.

CGP, agencia NA, La Nación y La Voz