La pobreza alcanza al 41,5 % de las personas en Corrientes, según un informe provincial

La pobreza alcanzó al 41,53 % de las personas del aglomerado de Corrientes, al término del segundo semestre de 2021, según los datos de la Dirección de Estadística y Censos de la Provincia, mientras que la indigencia fue del 5,8 %.

De este modo, la medición local dista de los datos difundidos la semana pasada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), según el cual el 27,3 % de las personas del aglomerado Corrientes es pobre y el 7,6 %, indigente.

Los números nacionales fueron cuestionados por el propio gobernador Gustavo Valdés. “Yo no creo en ese número, creo que puede haber un error censal. Según nuestros números, tenemos un 41 % de pobreza”, dijo el mandatario provincial en declaraciones radiales.

Según informó el Indec, el aglomerado de Corrientes tiene la incidencia de pobreza más bajo del NEA, con 27,3 %. La contracara es el Gran Resistencia, con 52 %, la cifra más alta del país.

Entre el segundo semestre de 2020 y el segundo semestre de 2021, Corrientes pasó del 42,9 % al 27,3 %. Representa una caída del 15,6 %. En el primer semestre de 2021, el índice fue de 43 %.

“No podemos mentir. La estadística tiene que ser un norte para tomar decisiones. Si creemos que estamos viviendo en Alemania, vamos a tomar decisiones erradas”, dijo Valdés en diálogo con radio Sudamericana.

El viernes 31 de marzo, la Dirección de Estadística y Censos provincial dio a conocer su Informe de Pobreza e Impacto de Planes (Encuesta de Calidad de Vida) Segundo Semestre 2021.

El organismo aclara que la medición de la pobreza e indigencia del Indec “solo toma en cuenta los ingresos monetarios del hogar y los compara con una canasta básica total construida para cada una de las regiones del país”.

“Este tipo de medición deja por fuera no solo otras características como las condiciones habitacionales del hogar, el nivel educativo del jefe, el nivel de hacinamiento, etc., sino también otro tipo de ayudas que pueda recibir el hogar que no impliquen ingresos monetarios”, agrega el informe.

Según la ECV de Corrientes, el 37,3 % de las personas que se encuentran por debajo de la línea de pobreza se encuentra trabajando. Esta cifra asciende al 52,2 % para aquellas personas que no son pobres.

El 59,7 % de los que trabajan es empleado u obrero y, de estos, el 39,4 % se encuentra trabajando en la informalidad. Si se consideran solamente los trabajadores pobres del sector privado, el trabajo no registrado asciende a 74,6 %.

La informalidad presenta una de las principales variables explicativas de las diferencias de ingreso en los trabajadores. Un trabajador registrado cobra en promedio más del doble que un trabajador no registrado.

El informe señala que los ingresos percibidos se diferencian según el nivel educativo. El ingreso promedio de la ocupación principal aumenta a medida que aumenta el nivel educativo de los trabajadores. De esta forma, el 46,5 % de los trabajadores que tienen un nivel secundario incompleto o menos es pobre. En cambio, dentro del grupo de trabajadores con nivel universitario (incompleto o completo) sólo el 11% es pobre.

En cuanto a la población desocupada, el 69% se encuentra bajo la línea de la pobreza. El 35 % de los desocupados pobres lleva menos de tres meses buscando trabajo.

El 43,9 % de los pobres son inactivos, de ellos el 78,4% no trabaja ni estudia porque se debe ocupar del cuidado del hogar o tiene alguna incapacidad.

La Dirección de Estadística y Censos de la Provincia destaca el rol de Estado en el contexto social. “Durante el segundo semestre de 2021, las diferentes estrategias desplegadas por el Gobierno provincial en el marco de ayudas sociales permitieron que la pobreza disminuyera en el aglomerado Corrientes de 41,53 % a 38,56 % y que la indigencia pase de 5,8 % a 4,1 %”, señala.

La línea de pobreza está definida por los consumos alimentarios mínimos y los básicos no alimentarios. La suma de ambos conforma la canasta básica total (CBT). Aquellos hogares que no logren cumplir con estos ingresos, se consideran pobres.

La línea de indigencia, en tanto, procura establecer si los hogares cuentan con ingresos suficientes para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas, denominado canasta básica alimentaria (CBA). De esta manera, los hogares que no superan ese umbral o línea son considerados indigentes.

En Corrientes, son 164 649 personas las que viven en la pobreza, el 41,53 %, y 34 755, en la indigencia, el 5,8 %.

En el segundo semestre, el ingreso familiar promedio de los hogares pobres fue de $42.588, mientras la CBT promedio que necesitaron los hogares pobres de acuerdo a su composición alcanzó los $ 62.048, por lo que la brecha se ubicó en 31,4 %.

De esta manera, la distancia promedio entre el ingreso total familiar promedio y los ingresos básicos que un hogar debe tener para estar por encima de la línea de la pobreza es de $ 19.460.

En cuanto a los hogares indigentes, para el segundo semestre de 2021, el ingreso familiar promedio de los hogares fue de $ 16 710, mientras la CBA promedio que necesitaron los indigentes de acuerdo a su composición alcanzó los $ 23 923, por lo que la brecha se ubicó en 30, 2%. De esta manera, la distancia promedio entre el ingreso total familiar promedio y los ingresos básicos que un hogar debe tener para no ser indigente es de $ 7213.

El impacto de la pobreza es mayor en el segmento etario de 0 a 14 años, donde el 53 % de los niños, niñas y adolescentes se encuentra debajo de la línea de la pobreza.

En cuanto a la indigencia, el impacto es significativamente menor en el grupo etario de mayores de 64 años, en donde se observa que el 0,4% de los adultos mayores se encuentra debajo de la línea de la indigencia. En este grupo, el 97,3 % de los inactivos mayores de 65 años declara percibir ingresos por jubilaciones o pensiones.

Si se incorporan como ingresos las asistencias estatales, la pobreza del aglomerado de Corrientes desciende de 41,53 % al 38,56 %, lo que implica, según las mismas estimaciones, que 159 574 personas son pobres y que luego del impacto de planes este número desciende a 148 162.

Del mismo modo, al incorporar el impacto de los planes no a la medición, el nivel de indigencia desciende a 4,1%, lo que implica, según las mismas estimaciones, que 22 286 personas son pobres y que luego del impacto de planes este número desciende a 15 574.

De esta forma, la ayuda social que provee el Gobierno provincial permite que 6532 personas dejen de ser indigentes.

El Plan Alimentario Corrientes, la tarifa social de agua y de luz, las tarjetas Mbareté, Sapucay y Mbareté Mamá, y el boleto estudiantil fueron relevados en la Encuesta de Calidad de Vida y monetizados a fin de poder entender y dimensionar cómo impactan en la vida de los correntinos.

También se relevaron la asignación universal por hijo (AUH), las asignaciones familiares, la asignación universal por embarazo (AUE), la tarjeta Alimentar (TA) y cualquier ingreso monetario percibida como ayuda social nacional.

CGP