El presidente Alberto Fernández encabezará este lunes la presentación del proyecto para gravar la renta inesperada para aquellas empresas que hayan tenido ganancias extraordinarias a partir del aumento de los precios internacionales derivados de la guerra entre Rusia y Ucrania.
El anuncio se hará a las 17 en el salón Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, informaron esta noche de domingo fuentes oficiales.
El mandatario estará acompañado por el ministro de Economía, Martín Guzmán, quien anunció la iniciativa el 18 de abril, durante un acto realizado en el Salón Blanco de Casa de Gobierno.
En aquel momento, el ministro detalló que se trataría de una alícuota que se enfocará en un conjunto de empresas con ganancias netas imponibles altas superiores a los 1000 millones de pesos, que en 2021 abarcó solo al 3,2 % de las empresas.
Los criterios para la imposición de la alícuota incluyen que la ganancia neta imponible real tiene que haber crecido en forma significativa en 2022 respecto de 2021 y, además, se incluirá un parámetro para que si la renta inesperada se canaliza hacia la reinversión productiva, la alícuota será menor.
La propuesta logró el visto bueno de los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y apunta a recaudar unos $ 200 000 millones. Ese monto equivale a la transferencia social que lleva adelante el Gobierno con el pago del refuerzo de la Anses para trabajadores informales, trabajadoras de casas particulares, jubilados y monotributistas, con un costo fiscal de $ 209 000 millones y que se termina de pagar este mes.
“Hay sectores o personas que se han beneficiado con las consecuencias de la guerra experimentando una ganancia que no tiene nada que ver con la inversión. Es una renta inesperada. La forma en la cual el Gobierno nacional propone lidiar con esa situación que no es justa es creando un mecanismo para poder administrar o distribuir esa renta inesperada”, detalló el ministro Guzmán sobre la iniciativa, que había prometido develar antes del 20 de este mes.
La renta inesperada contempla alivios al pago del diferencial si las ganancias adicionales se canalizan en inversión, que pueden bajar la contribución, según anticipó Guzmán cuando dio a conocer la idea, hace casi dos meses.
El proyecto genera rechazo de opositores, tributarias y empresarios, pese a que todavía no se conoció la letra chica. Esos sectores señalan que sumará presión tributaria y Juntos por el Cambio se niega a aprobar en el Congreso nuevos impuestos.
El argumento del oficialismo es que “no se trata de un impuesto” sino de un sistema que capta la ganancia diferencial. Por otra parte, también permite tomar una medida que apunta a conciliar frente a uno de los principales reclamos del kirchnerismo: la redistribución de la riqueza.
El Gobierno aprovecha para salir de la crisis por el cambio de gabinete en Desarrollo Productivo. Con la propuesta sobre la mesa, Alberto Fernández se dirigirá a la Asociación Empresaria Argentina (AEA) mañana y Guzmán lo hará en persona, en un acto donde habrá beneficiados por la suba de los precios internacionales de los commodities.
Con información de la Agencia Télam y El Cronista
