Misión Ártemis II: la nave Orión se acerca a la Luna y los astronautas se preparan para hacer historia

La nave Orión, con los cuatro astronautas de la misión Ártemis 2 a bordo, está en el tramo final de su viaje hacia la Luna.

En la madrugada de este domingo (hora peninsular española) ha realizado su segunda corrección de trayectoria, 24 horas después de la primera. Se trata de correcciones menores tras la maniobra de propulsión que completó el módulo de servicio el viernes.

Esa primera maniobra fue la clave de todo: la inyección translunar, el único gran impulso que la nave necesitó en su viaje de ida. Desde ese momento, Orión viaja en lo que se conoce como trayectoria de libre retorno: una ruta en forma de ocho que la lleva hasta la Luna y la devuelve a la Tierra sin necesidad de grandes impulsos adicionales.

La nave se comporta como un bumerán que aprovecha el equilibrio de fuerzas gravitacionales entre ambos cuerpos celestes. Es la estrategia elegida por la NASA para minimizar riesgos.

Si todo sale según el plan de la misión Ártemis 2, la nave entrará este lunes en la esfera de influencia gravitatoria de la Luna y comenzará a rodearla aprovechando su gravedad.

La tripulación podrá ver la cara oculta de la Luna desde las ventanas de Orión.

Los cuatro astronautas –Reid Wiseman, el comandante; Victor Glover,  Christina Koch y Jeremy Hansen– serán los primeros humanos en contemplarla en su totalidad.

Al mismo tiempo, a unos 400 000 kilómetros de distancia, podrán observar la Tierra. En ese instante sus astronautas se convertirán en las personas que más lejos han estado jamás de nuestro planeta, con una distancia máxima estimada por la NASA de 406 771 kilómetros.

Poco antes de las 2 de la madrugada del martes 7 (hora de España), la tripulación de Ártemis 2 alcanzará el punto de máximo acercamiento a la Luna.

Cuando Orión la sobrevuele, la cara oculta estará mayoritariamente en sombra.

Entre el miércoles 8 y el sábado 11 de abril, tras corregir la trayectoria para el regreso, la nave entrará en una fase de descanso, experimentos científicos y últimas pruebas de fiabilidad.

El recorrido de vuelta durará cuatro días y la nave volverá prácticamente sola: atraída por la gravedad de la Tierra, Orión tendrá que encender sus motores auxiliares una vez al día para garantizar que se mantenga con precisión en la trayectoria correcta.

CGP, con información de El País
Foto: Reid Wiseman mira la Tierra desde la nave Orión. @NASA

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