Alentado por la militancia libertaria, un Milei desaforado agravia a la oposición en el Congreso  

Con militantes entusiastas en los palcos, que ensordecieron el ambiente con cada arenga motivadora del presidente, Javier Milei protagonizó este domingo una sórdida apertura de sesiones del Congreso en la que predominaron los insultos a la oposición y los festejos efusivos del mileísmo ante cada ataque.

En prime time televisivo, el jefe de Estado se ubicó en el atril, levantado varios centímetros con una tarima disimuladamente colocada para la ocasión para verse más alto y ser el protagonista de un verdadero bochorno.

Milei llegó al Congreso acompañado de su inseparable hermana Karina. Tuvo un incómodo encuentro con la vicepresidenta Victoria Villarruel, cuando fue recibido por las autoridades de ambas cámaras y un grupo de legisladores.

Tras firmar los libros de honor, y acompañado por la comitiva de recepción, atravesó algunos pasillos internos y salió a la cancha del recinto a dar su recital libertario, con aires de magnificencia.

Durante 1 hora y 40 minutos de cadena nacional, el ultraderechista intercaló la lectura de un discurso con un diálogo desigual, a los gritos y sin ahorrar agravios, con los adversarios que eligió como contracara, sentados en sus bancas e invisibilizados por la transmisión oficial.

“Manga de ladrones, por eso tienen a la suya presa”, gritó el presidente a la bancada kirchnerista, compuesta solo por un tercio de sus legisladores, entre ellos, Germán Martínez, jefe del bloque de diputados, y Florencia Carignano.

Descontrolado, el libertario celebró la aprobación de los cinco temas de sesiones extraordinarias: el Presupuesto 2026, el principio de inocencia fiscal, el régimen penal juvenil, la reforma laboral y el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea.

Con un recinto colmado en las gradas por militantes libertarios y todos sus legisladores del centro a la derecha del hemiciclo, el presidente encontraba la aprobación aplausos y cánticos.

La izquierda, por su parte, recibió a Milei a su estilo: con carteles de protesta, tildándolo de “gatito mimoso de Trump”, denunciando el cierre de Fate y cuestionando el apoyo a la guerra estadounidense e israelí contra Irán.

“Presidente, presidente”, gritó en un momento toda la parcialidad oficialista que colmó las galerías del recinto. “Ustedes también podrían gritar porque soy el presidente de ustedes aunque no les guste”, provocó Milei, grandilocuente.

Ante el pataleo de los diputados de la oposición que se sintieron ofendidos por la burla recibida, el mandatario redobló la apuesta: “Ustedes no pueden aplaudir porque se les escapan las manos en bolsillos ajenos”.

En un pasaje de su discurso, Milei ponderó la tarea realizada por la jefa de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien marcó muy alto en el aplausómetro de la velada.

Cuando desde el peronismo le reclamaron por haber estropeado la bandera de la justicia social, Milei explotó y le enrostró al peronismo que tiene a su líder presa. “Manga de ladrones, delincuentes, por eso tienen a la suya presa”, respondió, desorbitado.

En esa circunstancia, diputados del peronismo le recordaron las causas de corrupción en las que se involucró el Gobierno, como la causa Libra, Andis y el narcoescándalo de José Luis Espert.

“Sigan con las operetas, que la gente sabe”, contestó. “¡Sigan mintiendo, manga de ladrones, manga de chorros!”, embistió otra vez, y aseguró que Cristina Kirchner “va a seguir presa” porque “es una chorra porque fue de lo más chorros de la historia”.

“¡Tobillera, tobillera!”, gritaron poseídos, como en un rito satánico, los manifestantes mileístas que colmaban las gradas, y algunos diputados, entre ellos, Lorena Villaverde, diputada nacional por Río Negro, que no pudo asumir como senadora nacional por una causa por narcotráfico.

En varios momentos del discurso, desde la oposición le cuestionaron la veracidad de los números respecto de la evolución de la economía durante su gestión.

“Tienen alergia a los datos”, disparó, y minutos más tarde mandó a los diputados peronistas a “leer los números y los balances”.

Otro de los hits que la militancia libertaria sacó a relucir fue el polémico “saquen al pingüino del cajón”. “Si quieren, se lo explico con dibujitos para que lo entiendan”, se burló Milei.

“Kukas, me encanta verlos llorar y a la mayoría de la gente les encanta verlos llorar”, lanzó.

Uno de los blancos fue el diputado Juan Grabois, de quien dijo que “el oligarca se vistió de pordiosero”.

“Tienen todo el pasado por delante”, “andá a buscarla al ángulo, kuka”, “cavernícolas”, “parásitos”, “bestias ignorantes y brutas”, fueron otros de sus dardos venenosos.

La izquierda también fue blanco de bromas pesadas: a Myriam Bregman la llamó “la chilindrina troska” y a Nicolás del Caño lo chicaneó por creerse “la representación de los trabajadores cuando no suman más que el 5 % de los votos”.

“¡Andate a defender a Cuba, Corea del Norte y a todos los gobiernos comunistas asesinos que mataron a más de 150 millones de seres humanos!”, toreó a Bregman.

El ultradrechista cuestionó a los empresarios “prebendarios” y afirmó que han sido “cómplices de la corrupción” en el país, y apuntó claramente contra Paolo Rocca, a quien llama chatarrín, y a Javier Madanes Quintanilla, el empresario que quedó en el ojo del huracán por haber cerrado la histórica fábrica de neumáticos Fate en medio de la política de apertura indiscriminada a las importaciones.

“La malaria se ha terminado y la sociedad se inoculó el 26 de octubre del año pasado”, dijo en referencia a la victoria de La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones legislativas, y dedicó una crítica velada a Villarruel al afirmar que, tras la derrota de LLA en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre, “opositores y propios soñaron con el sillón de Rivadavia”.

El discurso de Milei para inaugurar el 144.° período de sesiones ordinarias del Congreso fue seguido en el recinto por los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaroya (Córdoba), Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza), Claudio Poggi (San Luis), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Elías Suárez (Santiago del Estero).

Los anuncios

Entre los insultos, el presidente anunció las reformas que planea llevar a cabo durante los próximos dos años de gestión. Las principales modificaciones se realizarán en las áreas tributaria y penal, pero también reafirmó su compromiso para mejorar y fortalecer la educación, la Justicia y las fuerzas armadas.

“Cada uno de los ministerios ha preparado 10 paquetes de reformas estructurales, por lo que todos los meses presentaremos a los paquetes de proyectos a ser tratados por este Congreso”, destacó.

Serán “nueve meses ininterrumpidos de reformas estructurales que van a rediseñar la arquitectura institucional de la nueva Argentina”, dijo sobre el paquete de proyectos.

En principio, remarcó la importancia de las reformas en el Código Civil y en el Código Comercial, además de una reforma tributaria, con el objeto de “construir un marco legal robusto que permita el desarrollo primario de los argentinos”.

También anticipó una “reforma del esquema impositivo” porque aseguró que se necesitan “menos impuestos” y una mayor “profundización de la apertura económica”.

En la misma línea, se refirió estrictamente a los cambios que planea realizar en el Código Penal y aseveró que avanzarán “sin pruritos” para lograr “penas más duras” y una “mayor cobertura de la prisión efectiva” para seguir fortaleciendo la consigna “el que la hace la paga”.

“También tenemos que implementar el juicio por jurados en la justicia federal, una sana práctica de responsabilidad ciudadana y respeto por la ley, que ya incorporaron varias provincias”, detalló.

En cuanto a la educación, aseguró que “necesitan” reformar los niveles inicial, primario y secundario, con el fin de darles a los estudiantes las “herramientas” que los conduzcan hacia “un futuro mejor y no para adoctrinarlos”.

Para finalizar, habló sobre la importancia del fortalecimiento tanto de las fuerzas armadas como también del equipamiento militar y aseguró que Argentina “no puede ser un país indefenso” en un mundo que “exige más preparación con los estándares que el contexto geopolítico demanda”.

CGP, con información de la agencia NA, Parlamentario y La Nación
Foto: Agustín Marcarián/Reuters

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