Con un paro nacional convocado por la CGT como telón de fondo, la Cámara de Diputados debate este jueves el proyecto de reforma laboral que impulsa el gobierno de ultraderecha de Javier Milei y, que de aprobarse, deberá volver al Senado tras haber sido quitado el artículo referido a las licencias por enfermedades.
Con demoras en la llegada de los legisladores, la sesión se inició a las 14.14 con la presencia de 130 diputados. Se sentaron en las bancas diputados de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID y Por Santa Cruz y los bloques que representan a los gobernadores de Salta, Misiones (Innovación Federal), Tucumán (Independencia), San Juan (Producción y Trabajo) y Catamarca (Elijo Catamarca).
No ingresaron al recinto en el inicio de la sesión los integrantes de Unión por la Patria, el interbloque Unidos y el Frente de Izquierda.
La sesión arrancó con un clima caldeado, con UP quejándose por la falta de acuerdo en Labor Parlamentaria respecto del debate y la votación a mano alzada que se realizó para aprobarlo. Los legisladores se pararon de sus bancas a protestar con aplausos y algunos increparon al presidente de la Cámara, Martín Menem, en el estrado. Luego de unos minutos se rencauzó la reunión.
Lisandro Almirón, el lector
El diputado nacional de La Libertad Avanza Lisandro Almirón, miembro informante del dictamen de mayoría, leyó todo su discurso sin despegar la vista de las hojas apiladas sobre su pupitre y fue abucheado de punta a punta por las bancadas de la oposición.
La diputada de UP Victoria Tolosa Paz le pidió una interrupción para exigirle al presidente de la Cámara de Diputados que ordene al correntino oficialista ajustarse al reglamento porque estaba “leyendo todo derechito” y para citar un texto debía pedir autorización al pleno.

Menem accedió al pedido, pero levantó el tono para recordar que “esto (leer discursos) lo han hecho todos los bloques y nunca se ha sometido a consideración”.
El proyecto de reforma laboral, que el gobierno de Milei busca que se sancione antes que el presidente asista al Congreso el domingo 1 de marzo, tuvo media sanción del Senado en la madrugada del jueves 12.
Este miércoles, apenas un día antes, recibió dictamen en las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda, donde se confirmó la eliminación del artículo 44 sobre licencias por enfermedades, tema que despertó fuerte rechazo –incluido el de aliados– durante el fin de semana largo y el Gobierno anunció que lo quitaría.
Fue la única modificación que se hizo respecto de la redacción que salió del Senado, pero, tan solo por ese cambio, el proyecto deberá volver a la Cámara Alta para su sanción definitiva.
Con ese objetivo, el Senado ya convocó a un plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda para este viernes a las 10, lo que generó la indignación del bloque UP en Diputados, que a través de su jefe, Germán Martínez, expresó su protesta al considerar que se está convocando a una reunión en base a datos erróneos, ya que el expediente en cuestión aún no ha pasado por la Cámara Baja. Luego se plegaron más opositores a la protesta.
En los planes de La Libertad Avanza, la reforma laboral sería llevada al recinto el próximo viernes 27, junto con régimen penal juvenil, el acuerdo Mercosur-Unión Europea y el pliego como embajador en Bélgica de Fernando Iglesias.
En las afueras, el Congreso se encuentra vallado y rodeado por efectivos de las fuerzas de seguridad federales. A raíz de la movilización convocada no por la central obrera, sino por las organizaciones de izquierda, el Gobierno afirmó que aplicará el protocolo antipiquetes.
CGP, con información de Agencia NA y Parlamentario
Foto: La Nación
