Foto: protesta del Sipreba y Periodistas Argentinas contra la reforma laboral frente al Congreso. @mu.lavaca
• Sin problemas para conseguir el quorum, el Senado de la Nación comenzó este miércoles a las 11.14 el debate sobre el proyecto de ley de reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei, en una sesión que se espera se extienda por más de 12 horas y con perspectivas favorables para su aprobación tras semanas de negociaciones con los llamados bloques dialoguistas.
La iniciativa forma parte del paquete central de reformas del oficialismo y llega al recinto con un dictamen robustecido a partir de 28 modificaciones consensuadas con distintos sectores políticos, según anunció la titular del bloque libertario, clave en este debate, Patricia Bullrich.
El Gobierno sostiene que la reforma es necesaria para actualizar un sistema laboral que considera rígido y litigioso, mientras que la oposición no kirchnerista acompañará buena parte del articulado, en especial lo referido a incentivos a la contratación, la modernización de la registración y la reducción de la conflictividad judicial.
Se descuenta que el oficialismo contará con el respaldo suficiente para aprobarla en general y discutir artículo por artículo las modificaciones más sensibles, entre ellas la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la redefinición de indemnizaciones y la actualización de los estatutos profesionales.
La discusión se da en un clima de alta tensión política, con sindicalistas movilizados y con la oposición dura advirtiendo que la reforma implica una pérdida de derechos para los trabajadores.
Desde el oficialismo replican que el proyecto preserva la indemnización por despido, mantiene derechos esenciales y que el objetivo es promover el empleo formal y la inversión.

El debate, que podría extenderse hasta la madrugada del jueves, será seguido de cerca por gobernadores -centrales para el Gobierno en este debate- y cámaras empresarias, que presionan para darle celeridad al nuevo marco laboral.
Según confirmó la presidenta del bloque oficialista el martes, entre las modificaciones que el Gobierno aceptó figura la división del FAL en dos categorías: 1 % para las grandes empresas y un 2,5 % para las pymes, que podrá llegar a 1,5 % para las grandes y al 3 % para las pymes, con un mecanismo de control de la Cámara de Diputados, con la Comisión Bicameral de Previsión Social.
También aceptó el oficialismo un pedido de los gobernadores, para que se eliminara el artículo referido al impuesto de las ganancias.
CGP, con información de Parlamentario
