Más de 300 personas reciben asistencia en San Luis del Palmar, una de las localidades del noroeste de Corrientes más afectadas por las intensas lluvias.
El Gobierno provincial provee “comida caliente, colchones, agua y artículos de limpieza”, dijo el ministro de Desarrollo Social, José Irigoyen, que este domingo recorrió los centros de evacuados de San Luis del Palmar junto con el intendente Néstor Reni Buján.

Irigoyen dijo que, junto con Salud Pública, ambos ministerios garantizan “acompañamiento sanitario”. “En momentos difíciles, estamos acompañando a los Municipios que más lo necesitan”, agregó, el funcionario del gobernador Juan Pablo Valdés.
En tanto, la subsecretaria de Gestión Sanitaria, Silvina Vega Bajo, detalló que la asistencia consiste en “atención pediátrica, atención médica para adultos y servicios de enfermería, garantizando el acceso a controles, consultas y asistencia básica”.

“Se continuará con el monitoreo constante de la situación y la articulación interinstitucional, priorizando el bienestar de la comunidad damnificada”, dijo Vega Bajo, que estuvo en San Luis del Palmar junto con el subsecretario de Salud, Luis Pérez.
En diálogo con TN, el intendente Buján dijo que, en apenas 48 horas, llovió cerca de 400 milímetros en San Luis del Palmar, un volumen extraordinario que superó ampliamente la capacidad de drenaje del sistema hídrico local.

“Lamentablemente, hace un mes y medio ya habíamos sufrido una inundación, aunque no tan grande como esta. Hoy estamos hablando de prácticamente 400 milímetros en muy pocas horas”, señaló el jefe comunal.
El Municipio activó 12 centros de evacuados que albergan a más de 310 personas, pertenecientes a 79 familias. A esta cifra se suman alrededor de 45 familias autoevacuadas, lo que eleva el número total de damnificados a más de 400 personas, todas asistidas por los Estados municipal y provincial.
Si bien durante esta mañana del domingo se registraron mejoras temporarias en las condiciones del tiempo, el intendente advirtió que la situación sigue siendo inestable. “Ayer [el sábado] ocurrió lo mismo: tuvimos buen tiempo durante el día, pero por la tarde el clima cambió rotundamente y volvió la lluvia”, explicó. Esta inestabilidad mantiene en vilo a las autoridades y a la población, especialmente en los barrios más vulnerables.

Uno de los focos de mayor preocupación es un barrio ubicado a la vera de la ruta provincial número 5, donde viven alrededor de 100 familias. “Es nuestra máxima preocupación en este momento”, afirmó Buján, quien también destacó la delicada situación de la zona rural.
El intendente precisó que las lluvias intensas en áreas ubicadas hasta 70 kilómetros de la localidad incrementaron el caudal del Riachuelo, agravando el escenario en zonas que antes no se inundaban.

A diferencia del evento anterior, cuando habían caído unos 250 milímetros de forma más espaciada, esta vez el agua se concentró en un período muy corto. “Eso hace que el impacto sea mucho mayor y más difícil de controlar”, explicó.
CGP
