El gobernador Juan Pablo Valdés dijo este miércoles que su hermano, Gustavo Valdés, deja “la vara muy alta” en Corrientes, ya que él recibe una administración con “una base sólida, finanzas ordenadas y paz social”, y que su gestión, que se inicia hoy, tendrá una “fuerte impronta municipalista”.
Juan Pablo Valdés juró esta tarde ante la Asamblea Legislativa, al igual que el vicegobernador reelecto, Pedro Braillard Poccard, en un pleno presidido por el senador Henry Fick, vicepresidente 1.° de la Cámara Alta.
En su primer mensaje como gobernador, Juan Pablo Valdés dijo que “los pilares de modernización, desarrollo e inclusión” seguirán vigentes en su mandato y trazó cinco ejes prioritarios: la generación de más empleo genuino a través del apoyo al sector privado y la formación de recursos humanos; la modernización del Estado para reducir la burocracia; la transformación digital en áreas clave como educación, salud (telemedicina) y seguridad; la ejecución de un plan de obras de cercanía junto a los Municipios y una gestión “centrada en las personas”, que elimine trabas para los emprendedores.
“Espero que este sea el primer paso de una relación fructífera para los destinos de nuestra provincia”, fue el mensaje de Juan pablo Valdés a los legisladores, y aseguró que Corrientes “tiene por delante un futuro promisorio y hacerlo realidad depende en gran medida de nosotros”.
“Tenemos sectores productivos pujantes, recursos y maravillas naturales. Tenemos las finanzas ordenadas, paz social y lo más importante: la calidad humana de nuestra gente”, dijo desde el estrado.

En una banca, estaba su hermano, Gustavo Valdés, su predecesor, que ahora es senador provincial y quien, luego, en el patio de la Casa de Gobierno, le traspasó el mando con la entrega de la banda y el bastón.
En ese acto, el nuevo gobernador habló de la “responsabilidad y el honor” de “conducir los destinos de la provincia y continuar con el legado de transformación y de crecimiento que se ha iniciado hace 8 años” de gobierno del “mejor capitán, responsable, firme y decidido, un líder con una convicción profunda y un amor por esta tierra que no tiene límites”.

Los senadores Lucrecia Lértora, José Ruiz Aragón e Ignacio Osella y los diputados Andrea Giotta, Ana Améndola y Eduardo Hardoy conformaron la Comisión de Exterior, cuya misión fue invitar al hasta ese momento gobernador electo a prestar juramento en el recinto legislativo.
La Comisión de Interior, constituida por los senadores Noel Breard, María Carballo y Sonia Quintana y los diputados Hugo Benítez, Juan de la Cruz Ojeda y Albana Rotela, recibió a Juan Pablo Valdés en las escalinatas de la Legislatura.

Tras la jura, el flamante gobernador ratificó que su gestión mantendrá como hoja de ruta el Plan Estratégico Corrientes 2030 y aseguró que el legado de Gustavo Valdés “exige continuar con el manejo responsable de los recursos, sin endeudamiento y con equilibrio fiscal”.
“Vamos a cuidar el dinero de todos los correntinos con buena administración, sin endeudarnos y con equilibrio fiscal; cuidando el poder adquisitivo del salario y pagando sueldos y jubilaciones -como en estos últimos años- siempre en tiempo y forma”, dijo.
Reivindicó el rol de los intendentes, que “están cerca de los problemas de la gente, que saben lo que sus ciudades y sus vecinos necesitan”, y prometió que los jefes comunales “van a ser parte de la gestión” y que estará “en contacto con todos, sin distinción de partidos políticos”.
Juan Pablo, que ejerció el cargo de intendente de Ituzaingó hasta antes de asumir como gobernador, agradeció a su familia, a la UCR y a la alianza Vamos Corrientes y “a todos los correntinos” que le “brindaron su apoyo y confianza”.
Agradeció muy especialmente a Gustavo Valdés, a quien le dijo: “Tu legado será el norte de esta gestión”.
Por último, les pidió a los funcionarios de su gobierno que “su compromiso sea de 24 horas al día, los 365 días del año, durante toda la gestión”.
CGP
