La era Valdés

Gustavo Valdés finaliza este miércoles 8 años de gestión como gobernador de Corrientes con una singularidad: ese día, en un acto en la Casa de Gobierno le traspasará el mando a su hermano, Juan Pablo, elegido el 31 de agosto último.

Corrientes es una provincia en la que el poder político se asocia a unos pocos apellidos. Desde la reinstauración democrática de 1983 y en el período de normalidad institucional (la provincia fue intervenida durante las presidencias de Carlos Menem y Fernando de la Rúa), los Romero Feris y los Colombi se sucedieron en el poder y ahora se inicia la etapa de los Valdés.

Los Colombi, con Ricardo, tres veces gobernador, y Arturo, su primo, con un mandato, ocuparon el Poder Ejecutivo durante 16 años. En el caso de los Romero Feris, José Antonio fue el primer gobernador desde la vuelta de la democracia hasta 1987. Después fue el turno de su hermano Raúl Rolando Tato Romero Feris, entre 1993 y 1997.

Valdés saluda tras asumir su primer mandato, el 10 de diciembre de 2017.

El radical Gustavo Valdés asumió su primer mandato en 2017, con 49 años de edad. A él le entregó el bastón de mando Ricardo Colombi, también radical, que terminaba ese año su segundo mandato consecutivo.

En su primer mensaje ante la Asamblea Legislativa, el día de su asunción, Gustavo Valdés fijó tres ejes para su gestión: modernización del Estado, desarrollo e inclusión.

Dos años después, el mundo entero se sumía en la incertidumbre con la pandemia de covid-19, que ocasionó la muerte de 7 millones en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) –aunque se estima que la cifra es mayor– y la recesión económica más grave desde la Gran Depresión.

A Valdés le tocó afrontar esa crisis sanitaria sin precedente. Una de las medidas destacables de esos tiempos aciagos fue la apertura del Hospital de Campaña Escuela Hogar, destinado exclusivamente para casos de coronavirus, que fue clave para contener la diseminación del virus en Corrientes.

Valdés, en la apertura del Hospital de Campaña, el 9 de julio de 2020.

En 2021, Gustavo Valdés fue reelegido con el 76,9 % de los votos, un respaldo popular que le dio protagonismo nacional en tiempos de crisis de los oficialismos a causa de los efectos de la pandemia.

Valdés, en la asunción de su segundo mandato, el 10 de diciembre de 2021.

Nacido en Ituzaingó, donde militó desde muy joven en la UCR, Valdés tuvo que timonear la mayor parte de sus dos mandatos los efectos de las políticas nacionales. Asumió por primera vez cuando el presidente era Mauricio Macri (2015-2019), un gobierno afín ya que el radicalismo era socio del PRO en Cambiemos.

El ambicioso plan de obras de Macri, llamado Plan Belgrano, que incluía el segundo puente Chaco-Corrientes, la planta de tratamiento de líquidos cloacales para la capital correntina y la autovía de la ruta 12, que pasa por la capital, cayó en desgracia a partir de la crisis de 2018, el año en que Argentina acudió al FMI, en lo que significó la reanudación del ciclo de endeudamiento con un préstamo por 57 000 millones de dólares, el más grande otorgado por el organismo internacional.

De ese plan, solo la autovía de la ruta 12 pudo empezar a ejecutarse, una obra de 13 kilómetros que no puede concluirse aún, a 7 años de haberse iniciado. En el retraso influyeron el parate de las obras públicas en el tramo final del mandato de Macri, el freno dispuesto por la administración de Alberto Fernández (2019-2023) con el argumento de que el proyecto tenía problemas y el incumplimiento por parte del gobierno de Javier Milei del acuerdo firmado con Corrientes en 2024 para avanzar con la obra.

Valdés, con el papa Francisco, el 8 de abril de 2024.

Valdés, como Ricardo Colombi en sus últimos mandatos, denunció “discriminación” del kirchnerismo a la provincia con el otorgamiento de obras y viviendas a distritos afines, como Chaco y Misiones, y, en particular, con beneficios a través de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), pese a que la central hidroeléctrica está emplazada en Ituzaingó.

A esa “discriminación” Valdés le atribuye la decisión de crear un plan de viviendas provincial, el Oñondivé, que no depende de fondos nacionales, y también al retiro del Estado nacional en el financiamiento de la construcción de casas dispuesto por el mileísmo.

Valdés reivindicó siempre al Estado como actor decisivo en las políticas de salud, educación, desarrollo social, producción e industria, obras públicas y cultura, diferenciándose de la ultraderecha mileísta.

Valdés impulsó la creación de Caá Cannabis, empresa dedicada a la producción, fomento e investigación de cannabis con fines medicinales y terapéuticos.

En sus discursos, el gobernador destaca los 18 parques industriales construidos en la provincia, la instalación de plantas de elaboración de asfalto para pavimentar calles en los municipios, la construcción del segundo hospital pediátrico de la provincia en Goya y del Instituto de Oncología, en la capital; el puerto de Ituzaingó y la nueva cárcel de la capital en San Cayetano, que permitió la apertura del complejo recreativo y tecnológico La Unidad en el edificio construido a finales de 1880; la renovación de la costanera de la capital con el proyecto Ñanderecó y de plazas y paseos; la remodelación del Teatro Vera y la apertura del Museo de Arte Contemporáneo (MACC) en un edificio histórico del centro de la capital, el desarrollo tecnológico en materia de conectividad y obras emblemáticas en el interior en escuelas, hospitales, centros de salud, clubes, teatros e infraestructura turística, con especial énfasis en los esteros del Iberá, la gran reserva natural de Corrientes, y el impulso a la forestación y la industria de la madera.

Inauguración de La Unidad, el 6 de diciembre de 2025.

En ocho años, la gestión debió hacer frente a los altibajos del contexto nacional (el gobierno de Gustavo Valdés comenzó con Macri, siguió con Alberto Fernández y termina con Milei), la pandemia de covid-19 y los efectos del cambio climático: en 2022, se quemó en Corrientes casi un millón de hectáreas, un 10 % de la superficie provincial.

Tras ocho años, Gustavo Valdés deja, con aciertos y errores, una provincia distinta de la de 2017 y se erige como figura política en el escenario nacional, al punto que hoy es uno de los candidatos para presidir el Comité Nacional de la UCR.

Valdés es el presidente del Comité Central de la UCR de Corrientes.

Desde el miércoles 10, con Gustavo Valdés en el Senado provincial y su hermano en el despacho que él ocupó durante 8 años, las especulaciones giran en torno a si Juan Pablo, de 42 años, electo con casi el 52 % de los votos y con el cargo de intendente de Ituzaingó como única experiencia de gestión, será capaz, como sí lo fue Gustavo, de construir poder político propio.

CGP

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