Detectives de la Policía Federal Argentina (PFA) secuestraron dos teléfonos celulares del exabogado de Laudelina Peña, José Fernández Codazzi, cuando él salía de su casa de la ciudad de Esquina.
Los equipos serán peritados en el marco de una causa conexa a la que se investiga la desaparición de Loan, el niño de 5 años del que nada se sabe hace 42 días.
Se trata de un expediente por “coacción” después de que Laudelina dijera que fue obligada a instalar la hipótesis de que su sobrino fue arrollado y que le pagaron 50 000 pesos para exponer esa versión ante la justicia provincial cuando la causa ya estaba en manos del fuero federal.
“No se allanó el domicilio de Fernández Codazzi. Los móviles se incautaron cuando el letrado salió de su casa y se le pidió que entregara los aparatos”, dijeron fuentes de la causa, publica hoy La Nación.
Los teléfonos secuestrados fueron un móvil marca Apple modelo iPhone y otro de la firma Samsung.
“Yo no tuve nada que ver con el accidente, fue tema del abogado que vino a mi casa. Nos amenazó a mí y a mi hija. Fue el 27 a la mañana o 28 a la mañana [de junio]. Aparece de vuelta diciendo que las dos debíamos ir a declarar. Volvió ese mismo día a la tarde, nos hizo un video donde nos enseñó como tenía que ser la declaración y que si no igual íbamos a quedar presas. Después nos levantó en el coche que andaba con otro hombre barbudo, nos llevó a las dos que teníamos que declarar, en el camino nos dijo que nos llevaba a Corrientes”, contó la tía de Loan ante la jueza federal de Goya, Cristina Pozzer Penzo, la semana pasada, cuando declaró desde el penal de Ezeiza.
“Después cambió de auto, nos subió a una camioneta. En Corrientes se subió otro hombre gordo, que ‘él iba a arreglar todo’ y nos prometió una casa, moto y hasta auto. Nos llevó a un alojamiento, custodiados con un personal de civil que dijo ser policía y nos dejó ahí hasta las dos. De ahí nos llevó al Juzgado a declarar [en realidad era la Fiscalía de Investigaciones Complejas del Ministerio Público] provincial, acompañado por los otros dos. Tenía que declarar lo que nos enseñó, yo tenía miedo por mi hija. De ahí declaré, nos llevaron al alojamiento, nos dieron cena, nos tuvieron ahí como secuestrados, el domingo a la noche se armó una coscotería [sic] que nos tuvo que sacar la policía. De ahí nos llevaron a la casa de otro señor, me dieron 50 000 pesos, que ese día que fui a declarar tenía en el bolsillo de la campera que quise darle a la jueza, pero no pude”, sostuvo.
El expediente donde se investiga la supuesta coacción está a cargo del fiscal federal de Goya, Mariano de Guzmán.
El abogado Fernando Burlando, en representación de José Peña y María Luisa Noguera, padres de Loan, pidió en más de una oportunidad la detención de su colega Fernández Codazzi. Lo acusó de obstaculizar la investigación por la desaparición de Loan.
Anoche, la jueza Pozzer Penzo dispuso que Dirección General de Delitos Contra la Libertad Personal de la PFA y el Centro de Investigaciones del Ciberdelito de Alta Tecnología “efectúen el análisis de los datos extraídos de los aparatos telefónicos de forma muy urgente y prioritaria, dentro de un plazo razonable (72 horas), pudiéndose remitir informes parciales a los efectos de avanzar con el esclarecimiento de los hechos, e identificación entre los supuestos autores, cómplices e instigadores [de la sustracción y ocultamiento de Loan]”.
Se trata de los teléfonos celulares de uniformados de la Policía de Corrientes que cumplía funciones en la comisaría de 9 de Julio en el momento de la desaparición de Loan, identificados como Orlando Cáceres, Eduardo Torres, Hugo Alegre y Mariano Duarte.
Los investigadores del caso intentan determinar si los policías a los que se le secuestraron los teléfonos mantuvieron comunicaciones con alguno de los ocho detenidos acusados de haber participado de la sustracción y ocultamiento de Loan.
CGP
Foto: Clarín
